Continuando con nuestro relato sobre el libro que resumimos, es menester hablar de algunos conceptos que tuvieron efecto sobre su conformación y por supuesto de aquellos aspectos que terminarían afectando esta unión sacra.
Ya vimos como, la religión que la ha formado, exige imperiosamente que no perezca, por que extinguida una familia, queda extinguido el culto.
Es de gran interés para la vida humana, continuar la descendencia, para que continuase el culto. En virtud de este concepto, el celibato debía considerarse como una desgracia y una grave impiedad. era una especie de condenación para el y sus antepasados.
No había nacido por casualidad el célibe, le habían dado la vida para que continuase el culto, y no debía dejarla sin estar seguro de que continuaría después de el. pero no bastaba con tener un hijo, el hijo llamado a continuar con la religión domestica debía ser el fruto de un patrimonio religioso.
El bastardo, el hijo natural, al que los latinos llamaban spurius, no podía desempeñar el papel que la religión designaba al hijo. El matrimonio era pues obligatorio, su objetivo era pues unir a dos seres en el mismo culto domestico y hacer nacer de el un tercero para la continuidad del culto.
Siendo la causa primordial del matrimonio la continuidad de la familia, era justo que se rompiera si la mujer era estéril, y ante semejante caso fue siempre de derecho el divorcio.
En el caso en que un matrimonio fuese estéril por culpa del marido, tampoco por esto debía suspenderse la continuidad de la familia, y mi hermano o pariente del marido debía sustituirle, obligándose a la mujer a entregarse a este hombre. El hijo que nacía era considerado como del marido y continuaba su culto.
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